Movimiento Maker en UK: Newcastle Makerspace

Imagen de Tana

Empiezo mi ruta de hackerspaces (como la de tapas pero con Arduinos como sustitutivo del jamón serrano) por el Makerspace de Newcastle. Un local maravillosamente ubicado, en el centro de la ciudad y a cinco minutos caminando de la estación de tren, que se agradece.

Un escuadrón de patitos de goma, una prusa y un cubo LED de 16x16x16 o yo que sé cuantas bombillitas decoran la entrada del espacio y como es día de puertas abiertas, tienen puesto un timbre de dudosa musicalidad para que te den la bienvenida. Allí me recibe amablemente uno de sus fundadores, Glen, que me invita a entrar al otro lado del local. 

Con tanta parafernalia uno se espera que lo lleven a un laboratorio enorme, pero resulta que el Makerspace en sí sólo son dos cuartos y una pequeña cocina. Un poco decepcionado, voy revisando el local, dándome cuenta de que hay mas sorpresas en 40 m2 de las que podría esperar. Mientras a mis espaldas dos tipos muy afanados se ponían a construir una impresora 3D con un par de tablones, Glen me cuenta que antes se encontraban en un local mucho más grande a las afueras, pero que hace medio ano se mudaron aquí por la localización y aprovechando que les daban una renta bajísima porque si no demolían el edificio. Redondo les salió el negocio, porque con la mitad de lo que cobran por membresía, 10 miseras libras, pagan el alquiler.

En la actualidad son 30 miembros los que componen el Makerspace, pero al parecer el espacio no se satura, porque tienen los horarios bien repartidos. Me doy una mini-vuelta con un té en la mano, muy integrado en las costumbres inglesas, ya me ven, para echar el ojo a lo que están maquinando por aquí. Rodeados de figuritas 3D, un par de miembros trabajan en un sintetizador musical un tanto peculiar y otro compañero se dedica a jugar con un LED multicolor y un sensor de temperatura usando un Arduino. Entro en el otro cuarto, mientras Glen me explica que ahí tienen montado un servidor y que los dos miembros sentados frente a los ordenadores están configurando el sistema de música centralizado del local con una Raspberry Pi, lo típico que haces todos los días.

Le pregunto si suelen trabajar con la comunidad para divulgar esto de la cultura maker. Medio regañado, me contesta que no explícitamente, pero que sí trabajan con otros grupos de la zona, incluida la compañía del piso de arriba, en distintos proyectos y eventos. Muchos de los integrantes son científicos o ingenieros, así que suelen llevar a cabo proyectos académicos y de desarrollo además de divertirse con lo que hacen, pero que en esencia se centran en pasar un buen rato mientras fabrican cosas.

En resumen, un pequeño pero acogedor Makersapace para entretenerse trasteando con lo que pilles, porque tienen de todo (menos cortadora láser, que están desesperados por conseguir una y yo también).